Un día la vida me golpeó tan fuerte que me enseñó a resistir... Un día me mintieron de tal forma que me dolió y entonces aprendí a ir siempre de frente con la verdad. Un día me falló quién menos imaginaba y entendí que las palabras hay que cumplirlas y de los actos hacerse cargo... Además un día lastimé a alguien y fue ahí cuando aprendí a pedir perdón... Un día lo viví triste y cuando llegó la noche me di cuenta que es mucho más lindo sonreír que llorar. Otro día perdí mi tiempo con cosas que no valían la pena y noté que la vida pasa demasiado rápido para perdérsela esperando algo que nunca va a pasar... Un día descubrí que tiene sentido enamorarse y pelear por lo que uno siente... Después de muchos días entendí que en la vida todos te van a lastimar, pero tienes que encontrar a las personas por las que vale la pena sufrir... Tienes que sonreír, tienes que saber amar, tienes que tener la grandeza de aceptar tus propios errores y la valentía para pedir perdón. Tienes que compartir, tienes que cumplir, tienes que olvidarte de los que te critican y unirte a los que te quieren y por sobre todo tenés que vivir cada momento como si fuera el último... Quién no te busca, no te extraña y quien no te extraña, no te quiere... La vida decide quién entra a tu vida... pero tú decides quien se queda. La verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre... por éso, valora al que te valora y no trates como prioridad a quien te trata como una opción...
¡Vive bien,
ama con todo tu ser
y sé inmensamente feliz!
