martes, 14 de agosto de 2012

A mil


En mi cabeza entran millones de pensamientos a la vez, no para un segundo. Y de cada cosa que me pasa, pienso y de lo que pienso hay como tres o cuatro cosas que pensar al respecto, o mejor dicho "posibilidades" e "imposibilidades". Hasta me cuesta expresarme ahora, hay tantas cosas que quiero escribir que no me alcanza la rapidez de los dedos ni de la cabeza para pensar todo a la vez, pero hay cosas de mi que todavía no entiendo... ¿Porqué me hago tanto quilombo? ¿Porqué siempre pienso tanto? A veces está bueno pensar, pero otras veces no queremos pensar, como me está pasando ahora, sólo queremos dejar que fluya, sin embargo la cabeza nos atormenta, nos molesta, probablemente querríamos hacer una cosa, algo que nosotros sentimos, pero pensamos en el pasado, o en el futuro... pensamos de todas las formas posibles como para evitar éso que queremos hacer, pero, ¿por qué? Queremos algo, sentimos hacerlo, pero la cabeza, la razón y la lógica no nos deja... y si ésto sólo dependiera del corazón... si en nuestra cabeza no hubiera ningún interrogante ni molestia, lo haríamos sin pensarlo, por lo menos yo, lo haría sin pensar, porque me la juego, porque sé lo que quiero, ¿quién me conoce mejor que yo? Pero bueno, ésas cosas no las hacemos, a veces por miedo... por miedo a perder, por miedo al futuro o a lo que pueda llegar a pasar, a las dudas, al tiempo... Miedos puede haber muchísimos, tratamos de enfrentar al miedo decidiendo con la cabeza, las cosas que son del corazón, y, ¿Todo ésto lo hace el miedo?¿Qué es lo que hay que hacer?¿Cómo hay que actuar? Capas hay muchas cosas que no pueda responder, tal vez muchas veces intente meterme en la cabeza del otro para saber qué piensa, pero no lo voy a lograr, mi vida no depende de los demás ni de sus decisiones, depende total y plenamente de mi, de lo que yo siento, de lo que yo doy, de lo que yo hago, de cada paso que doy, de qué camino elijo. Y yo hoy decido ser lo que siento ser, no necesito demostrarme nada a mi misma y mucho menos a los demás, sé lo que siento, sé lo que quiero, sé por qué y por quién me la juego. Yo hago ésto, yo soy así, no voy a cambiar sólo para darle el gusto a los demás... Sé que mi cabeza por ahora no va a parar, aunque sepa lo que tengo que hacer, sé que no voy a dejar de pensar, sé que no voy a dejar de tener miedo,  pero no voy a dejar que el miedo me gane, ni me pare, voy a seguir como hasta ahora, haciendo y diciendo lo que siento, nada más que éso.